La apariencia no se toma a la ligera en Japón
18/12/2012
La palabra japonesa para gandul, haragán (darashinai) es un insulto grave. Nadie quiere ser darashinai. Es la razón por la que Tokyo es un mar de trajes negros.
Los "salary men" (hombres que trabajan en una oficina) no quieren parecer mal vestidos en comparación con el tipo de al lado. Dado que el negro es el color más formal, todo el mundo va de negro. Ah, y un maletín negro suave es la bolsa perfecta para los salary men.
Así las cosas, en Japón no existe ese CEO que viste pantalones vaqueros para ir a trabajar todos los días. Eso es algo que simplemente no les entra en la cabeza. En Occidente, vestir distinto es un signo de individualidad. En Japón, vestir distinto es una señal de que no respetas a tu equipo. Son dos maneras diferentes de ver la misma cosa.
Por tanto, cosas como los casual friday tan de moda por aquí, no tienen demasiado éxito en Japón. Aún las empresas que permitan los casual fridays tienen un estricto código de vestimenta casual. Incluso en estos casos, la mayoria de trabajadores prefieren seguir con su traje negro.
En las zonas urbanas, los fines de semana también se visten de traje. A pesar de los veranos cálidos de Tokyo, muy pocos hombres usan pantalones cortos.
Cuando los salary men beben demasiado, no dudan en quitarse la amaericana, sacar la camisa de los pantalones o atarse la corbata alrededor de la cabeza. Eso sí, a menudo lamentan amargamente las fotos darashinai que aparecen en Facebook a la mañana siguiente.
Cuando se aplica a los hombres darashinai significa vagabundo, gandul, haragán. Sin embargo, también es argot para una mujer de vida fácil. Nunca se debe decir esta palabra a una mujer.
Los jóvenes en Japón saben que una vez que se gradúen en la universidad están condenados a convertirse en trajes negros andantes. Muchos aprovechan su juventud vistiendo modas extravagantes. Tienen fecha de caducidad.